(Fragmentos del libro “¡HOLA, AQUI ESTOY!” de Willy Breinholst)
Y así están las cosas con Matías... a pesar de que su depto le queda chico y que ya recibió la orden de desalojo (debido a que su tamaño sigue incrementándose), el niño no tiene intenciones de salir.
Hoy fuimos a ver al obstetra y me diagnosticó "cuello desfavorable". Significa que el cuello no está dilatado para permitir la salida del bebé.
Si bien Matías está en perfectas condiciones, hay una semana de diferencia entre la FPP (fecha probable de parto) que muestra la eco y la de la FUM (fecha última menstruación). De acuerdo con la primera, estaría de 39 semanas, pero la FUM indica que estoy de 40, razón por la cual Fernando (nuestro obstetra) no quiere arriesgarse y va a esperar al lunes o martes para ver si el cuello del útero tiene algún cambio favorable, caso contrario, me internaría el mismo martes o miércoles para una "inducción". Según sus propias palabras, a él le "encantan los partos naturales, pero le gustan aún más los bebés saludables y sin sufrimiento fetal".
A pesar de lo que todos creen, yo estoy muy tranquila y confío mucho en las decisiones del Dr. López D'Amato, Dany también aunque él es quien está más ansioso. Fernando dijo: "eso es lo que se llama impotencia".
Hoy durante la consulta, mientras Fernando nos explicaba los pasos a seguir a partir del lunes, me puse en situación de observadora, y me preguntaba ¿qué pensará el obstetra acerca de nosotros? Estábamos los dos sentados frente a él, yo muy tranquila escuchándolo (quienes me conocen saben que toda mi vida fui muy pancha) y Dany respirando hondo y resoplando, como si la inducción se la fueran a hacer a él, ja ja ja! Está claro que Matías va a ser parte de una "Familia muy normal".
Un beso a todos y como dicen en las series TO BE CONTINUED...
